No sin mi iPad
Se ha convertido en el nuevo grito de guerra de los irreductibles maqueros y la verdad es que cuanto más lo usas, más te gusta. Al menos, ése es mi caso. Lo había probado en corto, pero he tenido ocasión de trabajar con él y me reafirmo en lo que comenté en su día: el tamaño le da una dimensión diferente.
www.elmundo.es . – Javier L. Tazón | Madrid
